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CANCER DE SENO

Los senos

Los senos están situados sobre los músculos del pecho que cubren las costillas. Cada seno está formado por 15 ó 20 lóbulos. Los lóbulos contienen muchos lobulillos. Los lobulillos contienen grupos de glándulas diminutas que pueden producir leche. La leche fluye de los lobulillos al pezón por unos tubos delgados llamados conductos. El pezón está en el centro de un área oscura de piel llamada la areola. El espacio entre los lobulillos y los conductos está lleno de grasa.
Los senos tienen también vasos linfáticos. Estos vasos van a unos órganos pequeños, redondos, llamados ganglios linfáticos. Hay grupos de ganglios linfáticos cerca del seno en la axila (sobaco), arriba de la clavícula, en el pecho detrás del esternón y en muchas otras partes del cuerpo. Los ganglios linfáticos atrapan bacterias, células cancerosas y otras sustancias dañinas.


Estos grabados muestran las partes del seno y los ganglios y vasos linfáticos cerca del seno.

Estos grabados muestran las partes del seno y los ganglios y vasos linfáticos cerca del seno.

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.
Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren, y son reemplazadas por células nuevas.

Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos:

  • Los tumores benignos no son cancerosos:
    • Los tumores benignos rara vez son una amenaza para la vida.
    • Generalmente, los tumores benignos pueden operarse y pocas veces vuelven a crecer.
    • Las células de tumores benignos no invaden los tejidos de su derredor.
    • Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.
  • Los tumores malignos son cancerosos.
    • Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
    • Los tumores malignos pueden generalmente extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
    • Las células de los tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.
    • Las células de tumores malignos pueden diseminarse a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas se diseminan al desprenderse del tumor original (primario) y entrar en el torrente sanguíneo o en el sistema linfático. Las células cancerosas invaden otros órganos y forman nuevos tumores que dañan esos órganos. La diseminación del cáncer se llama metástasis.

Cuando las células cancerosas de seno se diseminan, las células cancerosas suelen encontrarse en los ganglios linfáticos cerca del seno. Además, el cáncer de seno puede diseminarse a casi cualquier parte del cuerpo. Los lugares más frecuentes son los huesos, el hígado, los pulmones y el cerebro. El nuevo tumor tiene el mismo tipo de células anormales y el mismo nombre que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de seno se disemina a los huesos, las células cancerosas en el hueso son células cancerosas de seno. La enfermedad es cáncer metastático de seno, no cáncer de hueso. Por esta razón, se trata como cáncer de seno y no como cáncer de hueso. Los médicos llaman algunas veces al tumor nuevo enfermedad “distante” o metastática.

Factores de riesgo

No se conocen las causas exactas del cáncer de seno. Los médicos rara vez pueden explicar por qué una mujer padece cáncer de seno y otra no. Pero los médicos sí saben que cuando una mujer se golpea, lastima o se toca los senos no se causa cáncer de seno. Y el cáncer de seno no es contagioso. Esta enfermedad no puede “pegarse” de otra persona.
La investigación ha demostrado que mujeres con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer de seno. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de padecer una enfermedad.
Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo para el cáncer de seno:

  • Edad: Las probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan conforme la mujer envejece. La mayoría de los casos de cáncer de seno ocurren en mujeres de más de 60 años. Esta enfermedad no es común antes de la menopausia.
  • Antecedentes personales de cáncer de seno: La mujer que ha tenido cáncer en un seno tiene un riesgo mayor de padecer esta enfermedad en su otro seno.
  • Antecedentes familiares: El riesgo de una mujer de presentar cáncer de seno es mayor si su madre, hermana o hija, tuvo cáncer de seno. El riesgo es mayor si ese familiar tuvo cáncer antes de los 40 años. El que otros familiares del lado de la madre o del padre tengan cáncer de seno puede también aumentar el riesgo de una mujer.
  • Ciertos cambios en el seno: Algunas mujeres tienen células en el seno que se ven anormales al microscopio. El tener ciertos tipos de células anormales (hiperplasia atípica y carcinoma lobulillar in situ (CLIS)) aumenta el riesgo de cáncer de seno.
  • Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer de seno. Estos genes incluyen el BRCA1, BRCA2 y otros. En las familias en las que muchas mujeres han tenido la enfermedad, las pruebas pueden mostrar algunas veces la presencia de cambios genéticos específicos. Los profesionales médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer de seno o para mejorar la detección de esta enfermedad en mujeres que tienen estas mutaciones en sus genes. El Instituto Nacional del Cáncer ofrece material impreso acerca de las pruebas genéticas.
  • Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación:
    • En cuanto más edad tiene la mujer cuando da a luz a su primer hijo, mayores son sus probabilidades de cáncer de seno.
    • Las mujeres que empezaron su menstruación (tuvieron su primer período menstrual) antes de los 12 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Las mujeres que entraron en la menopausia después de los 55 años de edad tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Las mujeres que nunca tuvieron hijos tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Las mujeres que reciben terapia hormonal con estrógeno más  progesterona después de la menopausia parecen tener también un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Estudios grandes, bien diseñados, han mostrado que no hay una relación entre el aborto o la interrupción del embarazo y el cáncer de seno.
  • Raza: El cáncer de seno se diagnostica con más frecuencia en mujeres de raza blanca que en latinas, asiáticas o afroamericanas.
  • Radioterapia al pecho: Las mujeres que han tenido radioterapia al pecho (incluyendo a los senos) antes de los 30 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno. Esto incluye a mujeres que han recibido tratamiento con radiación para linfoma de Hodgkin. Los estudios muestran que cuanto más joven era la mujer cuando recibió el tratamiento de radiación, tanto mayor es el riesgo de que padezca cáncer de seno más tarde en su vida.
  • Densidad del seno: El tejido del seno puede ser denso o graso. Las mujeres de más edad cuyas mastografías muestran tejido más denso tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
  • Haber tomado dietilestilbestrol (DES): El dietilestilbestrol se recetó a algunas mujeres embarazadas en los Estados Unidos entre 1940 y 1971. (El DES ya no se da a mujeres embarazadas). Las mujeres que tomaron DES durante el embarazo pueden tener un riesgo ligeramente mayor de cáncer de seno. Se encuentra en estudio el posible efecto del DES en las hijas de esas mujeres.
  • Obesidad o sobrepeso después de la menopausia: La posibilidad de tener cáncer de seno después de la menopausia es mayor en las mujeres que son obesas o tienen sobrepeso.
  • Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente en su vida pueden tener un riesgo mayor de cáncer de seno. La actividad física puede ayudar a reducir el riesgo al prevenir el aumento de peso y la obesidad.
  • Bebidas alcohólicas: Algunos estudios sugieren que cuantas más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es su riesgo de cáncer de seno.

Se están estudiando otros posibles factores de riesgo. Los investigadores están estudiando el efecto de la dieta, la actividad física y la genética en el riesgo de cáncer de seno. También están estudiando si algunas sustancias del medio ambiente pueden aumentar el riesgo de cáncer de seno.
Muchos factores de riesgo pueden evitarse. Otros, como los antecedentes familiares, no se pueden evitar. Las mujeres pueden protegerse tratando de evitar, en cuanto sea posible, los factores de riesgo conocidos.
Pero es también importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres que tienen estos factores de riesgo conocidos no padecen cáncer de seno. Además, la mayoría de las mujeres que presentan cáncer de seno no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad. De hecho, con excepción del envejecimiento, la mayoría de las mujeres que tienen cáncer de seno no tienen factores de riesgo acentuados.
Si usted piensa que puede tener riesgo de cáncer de seno, deberá discutir su preocupación con su médico. Su médico puede sugerirle formas de reducir el riesgo y puede hacer un plan de exámenes.

Exámenes selectivos de detección

  • Mastografía de detección
  • Examen clínico del seno
  • Autoexamen del seno

Los exámenes selectivos de detección, es decir, pruebas para detectar el cáncer antes de que haya síntomas y que se eligen según las características y preferencias del individuo, pueden ser importantes. Pueden ayudar a los médicos a encontrar y tratar el cáncer a tiempo. Es más posible que el tratamiento sea efectivo cuando el cáncer se encuentra temprano.
Su doctor puede sugerirle los siguientes exámenes selectivos de detección para buscar cáncer de seno:

  • Mastografía de detección
  • Examen clínico del seno
  • Autoexamen del seno

Deberá preguntar a su médico cuándo es necesario empezar y con qué frecuencia se deberá hacer los exámenes de detección del cáncer de seno.

Mastograf ía de detección

Para encontrar cáncer de seno temprano, se recomienda que:

  • Las mujeres de 40 años y más deberán hacerse una mastografía cada uno o dos años. Una mastografía es una imagen de los senos que se hace con rayos X.
  • Las mujeres menores de 40 años y que tienen factores de riesgo de padecer cáncer de seno deberán preguntar a sus proveedores de servicios médicos si necesitan hacerse mastografías y con qué frecuencia.

Las mastografías pueden mostrar a menudo un bulto en el seno antes que se pueda sentir. Pueden también mostrar una agrupación de partículas muy pequeñas de calcio. Estas partículas se llaman microcalcificaciones. Los bultos o las partículas pueden deberse al cáncer, a células precancerosas o a otras causas. Es necesario hacer más estudios para saber si hay células anormales.
Si se ve un área anormal en su mastografía, es posible que necesite hacerse más radiografías. También, puede ser que necesite hacerse una biopsia. Una biopsia es el único medio de saber con seguridad si hay cáncer.
Las mastografías son el mejor instrumento que tienen los médicos para encontrar cáncer de seno temprano. Sin embargo, las mastografías no son perfectas:

  • Una mastografía puede no detectar algunos cánceres que están presentes. (Este resultado se llama "falso negativo").
  • Una mastografía puede mostrar cosas que resultan no ser cáncer. (Esto se llama un resultado "falso positivo").
  • Algunos tumores de crecimiento rápido pueden crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo antes de que una mastografía pueda detectarlos.

Las mastografías (así como los rayos X dentales y otros rayos X de rutina) usan dosis muy pequeñas de radiación. El riesgo de daño es mínimo pero, la exposición repetida a los rayos X podría ser dañina. Sin embargo, los beneficios casi siempre superan los riesgos. Usted deberá hablar con sus proveedores de servicios médicos acerca de la necesidad de cada exposición a rayos X. Usted deberá pedir también que se utilice blindaje para proteger otras partes del cuerpo que no necesitan exponerse a la radiación.

Examen clínico del seno

Durante un examen clínico de seno, el proveedor de servicios médicos revisa los senos. Es posible que le pida que levante sus brazos sobre su cabeza, que los deje colgar a los lados o que apriete sus manos contra las caderas.
Su proveedor de servicios médicos se fija en la diferencia de tamaño o forma que haya entre los dos senos y revisa la piel de cada seno buscando alguna erupción, hoyuelos o señas anormales. Es posible que apriete los pezones para ver si hay algún fluido presente.
Usando las yemas de los dedos para sentir bultos, el proveedor de servicios médicos revisa todo el seno, la axila y el área de la clavícula. En general, un bulto necesita tener el tamaño de un guisante o chícharo para poder sentirse. El examen se hace primero en un lado luego en el otro. Pueden revisarse los ganglios linfáticos cerca del seno para ver si están hinchados.
Un examen clínico completo de los senos puede durar unos 10 minutos.

Autoexamen del seno

Usted puede examinarse sus senos mensualmente para buscar cualquier cambio en ellos. Es importante recordar que los cambios pueden ocurrir a causa del envejecimiento, del ciclo menstrual, embarazo, menopausia o de tomar píldoras anticonceptivas u otras hormonas. Es normal que sus senos se sientan un poco abultados y desiguales. También, es común que estén hinchados y sensibles justo antes o durante el período menstrual.
Tal vez usted querrá hacer estas preguntas a su médico sobre los exámenes selectivos de detección:

  • ¿Qué pruebas me recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Son dolorosas esas pruebas? ¿Hay algún riesgo?
  • ¿Cuánto cuesta una mastografía? ¿Cubre el costo mi seguro médico?
  • ¿En cuánto tiempo después del estudio me darán los resultados?
  • Si los resultados muestran un problema, ¿cómo sabrá usted que yo tengo cáncer?

Si usted nota cualquier cosa rara durante el autoexamen o en cualquier momento, deberá informar a su proveedor de servicios médicos.
Los autoexámenes de seno no reemplazan las mastografías de detección regulares ni los exámenes clínicos de seno. Los estudios no han demostrado que los autoexámenes por sí solos puedan reducir el número de muertes por cáncer de seno.
Síntomas.

Los síntomas comunes de cáncer de seno son:

  • Un cambio en la forma como se siente el seno o el pezón
    • Un bulto o engrosamiento en el seno o cerca de él, o en la axila
    • Sensibilidad en el pezón
  • Un cambio en la forma como se ve el seno o el pezón
    • Un cambio en el tamaño o forma del seno
    • El pezón sumido hacia dentro del seno
    • La piel del seno, de la areola o del pezón puede verse escamosa, roja o hinchada. Puede tener rebordes u hoyuelos de tal manera que se parece a la cáscara de una naranja.
  • Secreción del pezón (fluido)

En general, el cáncer de seno al principio no causa dolor. Sin embargo, la mujer deberá ver a su proveedor de servicios médicos si tiene dolor en el seno o cualquier otro síntoma que no desaparece. En la mayoría de los casos, estos síntomas no significan que haya cáncer. Otros problemas de salud pueden causarlos también. Toda mujer que tenga estos síntomas deberá hablar con su médico para que los problemas puedan diagnosticarse y tratarse tan pronto como sea posible.

Diagnóstico

  • Examen clínico del seno
  • Mastografía de diagnóstico
  • Ecografía
  • Imágenes de resonancia magnética
  • Biopsia

Si usted tiene síntomas o un resultado de exámenes selectivos de detección que sugieran que hay cáncer, su médico necesitará determinar si se debe a cáncer o a alguna otra causa. Su médico puede preguntarle acerca de sus antecedentes médicos personales y familiares. Es posible que le haga un examen físico. Su doctor puede pedirle que se haga una mastografía o algún otro estudio de imágenes. Esos estudios producen imágenes de tejidos internos del seno. Después de los exámenes, su médico puede decidir que ya no son necesarias otras pruebas. Puede sugerirle que se haga un examen de seguimiento después de un tiempo. O, es posible que usted necesite una biopsia para buscar células cancerosas.

Examen clínico del seno

Su proveedor de servicios médicos palpa cada seno buscando bultos y otros problemas. Si usted tiene un bulto en el seno, su médico sentirá el tamaño, forma y textura del mismo. Su doctor revisará también si el bulto se mueve con facilidad. Los bultos benignos con frecuencia se sienten diferentes de los bultos cancerosos. Los bultos que son suaves, lisos, redondos y que se pueden mover con facilidad son posiblemente benignos. Un bulto duro, de forma extraña, que se siente pegado con firmeza dentro del seno es más probable que sea canceroso.

Mastografía de diagnóstico

Las mastografías de diagnóstico son imágenes de rayos X del seno. Producen imágenes más claras y con más detalles de áreas que se ven anormales en una mastografía de detección. Los médicos las usan para entender mejor los cambios que no son usuales en los senos, como lo es un bulto, el dolor, engrosamiento, secreción del pezón o cambio en el tamaño o forma del seno. Las mastografías de diagnóstico pueden enfocarse en un área específica del seno. Pueden comprender técnicas especiales y más vistas que las mastografías de detección.

Ecografía

Un dispositivo de ultrasonido emite ondas sonoras que no pueden ser escuchadas por el oído humano. Estas ondas rebotan en los tejidos. Una computadora usa los ecos para producir una imagen. Su médico puede ver estas imágenes en un monitor de computadora. Las imágenes pueden mostrar si un bulto es sólido o está lleno de líquido. Un quiste es como una ampolla llena de líquido. Los quistes no son cancerosos. Pero una masa sólida puede ser cancerosa. Después de la prueba, su médico puede almacenar las imágenes en video o imprimirlas. Este examen puede usarse junto con una mastografía.

Imágenes de resonancia magnética

Las imágenes de resonancia magnética (IRM) usan un magneto potente conectado a una computadora. En el estudio de resonancia magnética se producen imágenes detalladas de tejido del seno. Su médico puede ver estas imágenes en un monitor o imprimirlas en película. Este estudio puede usarse junto con una mastografía.

Biopsia

Es posible que su médico la recomiende a un cirujano o a un especialista en enfermedades de seno para que le hagan una biopsia. Se extrae líquido o tejido del seno para saber si hay cáncer presente.
Algunas áreas sospechosas pueden verse en una mastografía pero no pueden sentirse en un examen clínico de seno. Los médicos pueden utilizar aparatos que producen imágenes para ayudarse a ver el área y extraer tejido de allí. Tales procedimientos son la biopsia guiada por ecografía, biopsia localizada por aguja o biopsia estéreotáctica.
Los médicos pueden extraer tejido del seno usando métodos diversos:

  • Aspiración con aguja fina: Su médico usa una aguja fina para extraer líquido de un bulto en el seno. Si el líquido parece contener células, un patólogo las revisa usando un microscopio en el laboratorio en busca de células cancerosas. Si el líquido extraído es claro, tal vez no sea necesario examinarlo en el laboratorio.
  • Biopsia por punción: Su médico usa una aguja gruesa para extraer tejido del seno. Un patólogo examina el tejido y busca células cancerosas. Este procedimiento se llama también biopsia de aguja.
  • Biopsia quirúrgica: Su cirujano extrae una muestra de tejido. Un patólogo examina el tejido buscando células cancerosas.
    • La biopsia por incisión toma una muestra de un bulto o de un área anormal.
    • La biopsia por escisión, extrae todo el bulto o el área anormal.

Si se encuentran células cancerosas, el patólogo puede decir qué tipo de cáncer es. El tipo más común de cáncer de seno es el carcinoma ductal. Las células cancerosas se encuentran en el revestimiento de los conductos. Otro tipo es el carcinoma lobulillar, en el cual las células anormales se encuentran en los lobulillos.

Usted querrá hacer las siguientes preguntas a su doctor antes de hacerse una biopsia:

  • ¿Qué tipo de biopsia me harán? ¿Por qué?
  • ¿Cuánto tiempo se llevará? ¿Estaré despierta? ¿Dolerá? ¿Me darán anestesia? ¿De qué clase?
  • ¿Hay algún riesgo? ¿Qué posibilidad hay de una infección o sangrado después de la biopsia?
  • ¿Cuándo sabré los resultados?
  • Si tengo cáncer, ¿quién hablará conmigo sobre los próximos pasos a seguir?

Exámenes adicionales

Si su diagnóstico es de cáncer, su médico puede ordenar exámenes especiales de laboratorio en el tejido que se extrajo. Los resultados de estos exámenes ayudarán al médico a saber más sobre el cáncer y a hacer un plan apropiado de tratamiento.

  • Prueba de receptores de hormonas: Esta prueba muestra si el tejido tiene algunos receptores hormonales. Los tejidos que tienen esos receptores necesitan ciertas hormonas (estrógeno o progesterona) para crecer.
  • Prueba HER2: Esta prueba muestra si el tejido tiene una proteína llamada receptor del factor de crecimiento epidérmico humano-2 (HER2) o el gen HER2/neu. La presencia de mucha proteína o de muchas copias del gen en el tejido puede aumentar la posibilidad de que el cáncer de seno regrese después del tratamiento.

Estadificación

Para hacer un plan de tratamiento, su médico necesita saber la extensión (estadio o etapa) de la enfermedad. La etapa está basada en el tamaño del tumor y si el cáncer se ha diseminado. La estadificación puede incluir el uso de rayos X y exámenes de laboratorio para saber si el cáncer se ha diseminado y, si es así, a qué partes del cuerpo. Cuando el cáncer de seno se disemina, las células cancerosas se encuentran con frecuencia en los ganglios linfáticos bajo el brazo (ganglios linfáticos de la axila). Con frecuencia no se sabe la extensión del cáncer sino hasta después de la cirugía para extraer el tumor del seno y los ganglios linfáticos bajo el brazo.
Estos son los estadios del cáncer de seno:

  • Estadio 0 es un carcinoma in situ.
    • Carcinoma lobulillar in situ (CLIS): Se refiere a células anormales que están en el revestimiento de un lobulillo. (Ver la ilustración del lobulillo). El CLIS raramente se convierte en un cáncer invasor. Sin embargo, tener CLIS en un seno aumenta el riesgo de cáncer para los dos senos.
    • Carcinoma ductal in situ (CDIS): Se refiere a células anormales en el revestimiento de un conducto. El carcinoma ductal in situ se llama también carcinoma intraductal. Las células anormales no se han diseminado afuera del conducto. No han invadido el tejido de seno del derredor. El carcinoma ductal in situ algunas veces puede convertirse en cáncer invasor si no se trata.

Esta ilustración muestra el carcinoma ductal in situ.
Esta ilustración muestra el carcinoma ductal in situ

  • Estadio I es una etapa inicial de cáncer de seno invasor. El tumor no tiene más de 2 cm de uno a otro lado (tres cuartos de pulgada) y las células cancerosas no se han diseminado fuera del seno.

Esta ilustración muestra células cancerosas que se han diseminado fuera del conducto y han invadido tejido cercano dentro del seno.

Esta ilustración muestra células cancerosas que se han diseminado fuera del conducto y han invadido tejido cercano dentro del seno.

  • Estadio II comprende una de las siguientes situaciones:
    • El tumor en el seno no tiene más de 2 centímetros de uno a otro lado (tres cuartos de pulgada) y el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo;
    • El tumor tiene de 2 a 5 centímetros (tres cuartos de pulgada a 2 pulgadas), y el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.
    • El tumor tiene de 2 a 5 centímetros (tres cuartos de pulgada a 2 pulgadas). El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo;
    • El tumor tiene más de 5 centímetros (2 pulgadas). El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.
  • Estadio III. Se refiere a cáncer localmente avanzado. Se divide en los Estadios IIIA, IIIB y IIIC.
    • Estadio IIIA es uno de los siguientes:
      • El tumor en el seno no tiene más de 5 centímetros (2 pulgadas) de uno a otro lado. El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo que están conectados unos con otros o con otras estructuras. O, el cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos detrás del esternón.
      • El tumor tiene más de 5 centímetros de uno a otro lado. El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo que están solos o conectados con otros ganglios o con otras estructuras. O, el cáncer puede haberse diseminado a los ganglios detrás del esternón.
    • Estadio IIIB es un tumor de cualquier tamaño que ha crecido dentro de la pared del tórax o de la piel del seno. Puede estar acompañado de hinchazón del seno o de nódulos (bultos) en la piel del seno.
      • El cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.
      • El cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo que están conectados unos con otros o con otras estructuras. O, el cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos detrás del esternón.
      • El cáncer inflamatorio de seno es un tipo raro de cáncer de seno. El seno se ve rojo e hinchado (o inflamado) porque las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos en la piel del seno. Cuando el médico diagnostica un cáncer inflamatorio de seno, se trata de estadio IIIB al menos, pero puede ser más avanzado.
    • Estadio IIIC es un tumor de cualquier tamaño que se ha diseminado en una de las siguientes formas:
      • El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos detrás del esternón y bajo el brazo.
      • El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos abajo o arriba de la clavícula.
  • Estadio IV es un cáncer metastático distante. El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
  • Cáncer recurrente es cáncer que ha regresado (recurrido) luego de un periodo de tiempo en el que no podía ser detectado. Puede recurrir localmente en el seno o en la pared del tórax, o en cualquier otra parte del cuerpo como en el hueso, el hígado o los pulmones.

Tal vez usted querrá hacer las siguientes preguntas a su médico antes de que empiece el tratamiento:

  • ¿Qué indicó la prueba de receptores de hormonas? ¿Qué indicaron las otras pruebas de laboratorio?
  • ¿Muestra alguno de los ganglios linfáticos signos de cáncer?
  • ¿En qué estadio está la enfermedad? ¿Se diseminó el cáncer?
  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento? ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Cuál me recomienda usted? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son los beneficios que se esperan de cada tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios posibles de cada tratamiento? ¿Cómo se manejan los efectos secundarios?
  • ¿Qué puedo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Será necesario permanecer en el hospital? ¿Por cuánto tiempo?
  • ¿Cuánto costará probablemente el tratamiento? ¿Cubrirá mi seguro médico el costo?
  • ¿En qué forma afectará el tratamiento mis actividades normales?
  • ¿Sería apropiado para mí participar en un estudio clínico?

Nutrición y actividad física

Es importante que las mujeres con cáncer de seno se cuiden a sí mismas. Cuidarse a sí misma significa comer bien y permanecer lo más activa que pueda.
Usted necesita la cantidad adecuada de calorías para mantener un buen peso. Usted necesita también suficientes proteínas para mantener las fuerzas. Comer bien puede ayudarle a sentirse mejor y a tener más energía.
Algunas veces, especialmente durante el tratamiento o justo después, es posible que no tenga ganas de comer. Es posible que se sienta molesta o cansada. Posiblemente la comida no tiene el mismo sabor que antes. Además, los efectos secundarios del tratamiento (tales como poco apetito, náuseas, vómitos, o llagas en la boca) pueden hacer difícil comer bien. Su médico, el nutricionista u otro proveedor de atención médica pueden sugerirle formas de resolver estos problemas..
Muchas mujeres se sienten mejor si permanecen activas. Caminar, hacer yoga, nadar o hacer alguna otra actividad pueden ayudarle a mantenerse fuerte y a aumentar su energía. El ejercicio puede reducir las náuseas y el dolor y hacer el tratamiento más llevadero. También ayuda a aliviar el estrés. Cualquiera que sea la actividad física que elija, hable primero con su médico antes de empezar. Además, si su actividad física le produce dolor o algún otro problema, no deje de decirlo a su médico o enfermera.

Cuidados de seguimiento

Los cuidados de seguimiento después del tratamiento de cáncer de seno son importantes. La recuperación es distinta para cada mujer. Su recuperación depende de su tratamiento, de si la enfermedad se ha diseminado y de otros factores.
Aun cuando parezca que el cáncer ha sido destruido o extirpado por completo, la enfermedad a veces regresa porque quedaron sin detectar células cancerosas en algún lugar del cuerpo después del tratamiento. Su doctor vigilará su recuperación y revisará que no haya recurrencia del cáncer.
Usted deberá avisar inmediatamente a su médico de cualquier cambio en el área tratada o en el otro seno. Avísele también de cualquier problema de salud, como dolor, falta de apetito o pérdida de peso, cambios en su ciclo menstrual, sangrado fuera de lo común de la vagina, o visión borrosa. Hable también con su médico sobre dolores de cabeza, mareos, falta de aliento, tos o ronquera, dolores de espalda o problemas digestivos que parecen anormales o que no desaparecen. Estos problemas pueden presentarse meses o años después del tratamiento. Pueden significar que el cáncer ha regresado, pero pueden también ser síntomas de otros problemas de salud. Es importante que comparta sus preocupaciones con su médico para que los problemas puedan ser diagnosticados y tratados tan pronto como sea posible.
El seguimiento consiste generalmente en el examen de los senos, el pecho, el cuello y las áreas debajo del brazo. Considerando que usted corre el riesgo de padecer cáncer de nuevo, deberá hacerse mamografías de lo que haya quedado del seno y del seno opuesto. Probablemente no va a necesitar una mamografía del seno reconstruido o si tuvo una mastectomía sin reconstrucción. Su médico puede ordenar otros procedimientos de imágenes o pruebas de laboratorio.

 

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