Cáncer de Colon y Recto
El cáncer que empieza en el colon se llama cáncer de colon y el cáncer que empieza en el recto se llama cáncer de recto. El cáncer que empieza en cualquiera de estos órganos también puede llamarse cáncer colorrectal.
En México el cáncer colorrectal ha aumentado considerablemente en los últimos años, es una de las 20 principales causas de muerte en el país. Comida chatarra o rápida en lugar de una alimentación sana, la principal causa
El Colon y el Recto
El colon y el recto son partes del aparato digestivo. Forman un tubo largo, muscular, llamado intestino grueso. El colon son los primeros 4 ó 5 pies del intestino grueso, y el recto son las últimas pulgadas.
Los alimentos digeridos parcialmente entran en el colon procediendo del intestino delgado. El colon extrae agua y nutrientes de los alimentos y convierte el resto en desechos (materia fecal). Los desechos pasan del colon al recto y luego al exterior del cuerpo por el ano.
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Esta ilustración muestra el colon y el recto. |
El proceso del cáncer
El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.
Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren; y células nuevas las reemplazan. Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.
Los tumores pueden ser benignos o malignos:
- Los tumores benignos no son cancerosos:
- Los tumores benignos rara vez son una amenaza para la vida.
- Generalmente, los tumores benignos pueden operarse y pocas veces vuelven a crecer.
- Las células de tumores benignos no invaden los tejidos de su derredor.
- Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.
- Los tumores malignos son cancerosos:
- Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
- Los tumores malignos pueden generalmente extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
- Las células de tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.
- Las células de tumores malignos pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. Las células se diseminan al entrar en el torrente de la sangre o en el sistema linfático. Las células cancerosas forman nuevos tumores que dañan otros órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.
Cuando el cáncer colorrectal se disemina fuera del colon o del recto, las células cancerosas se encuentran con frecuencia en los ganglios linfáticos cercanos. Si las células cancerosas han llegado a estos ganglios, es posible que se hayan extendido también a otros ganglios linfáticos o a otros órganos. Las células cancerosas de colon y de recto se diseminan con más frecuencia al hígado.
Cuando el cáncer se disemina (metastatiza) desde su sitio original a otra parte del cuerpo, el tumor nuevo tiene la misma clase de células anormales y el mismo nombre que el tumor original. Por ejemplo, si el cáncer colorrectal se disemina al hígado, las células cancerosas en el hígado en realidad son células cancerosas de colon o de recto. La enfermedad es cáncer metastático colorrectal, no cáncer de hígado. Por esta razón, el tratamiento que se administra es para cáncer colorrectal y no para cáncer de hígado. Los médicos llaman al tumor nuevo enfermedad "distante" o metastática.
Factores de riesgo
No se conocen las causas exactas del cáncer colorrectal. Los médicos rara vez pueden explicar por qué el cáncer colorrectal se presenta en una persona, pero no en otra. Sin embargo, es claro que el cáncer colorrectal no es contagioso. A nadie se le puede "pegar" esta enfermedad de otra persona.
La investigación ha demostrado que personas con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer colorrectal. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.
Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal:
- Edad mayor de 50 años: El cáncer colorrectal es más probable que ocurra al envejecer las personas. Más del 90 por ciento de las personas con esta enfermedad fueron diagnosticadas después de los 50 años de edad. La edad promedio al momento del diagnóstico es de 72 años.
- Pólipos colorrectales: Los pólipos son tumores en la pared interior del colon o del recto. Son comunes en personas de más de 50 años de edad. La mayoría de los pólipos son benignos (no cancerosos), pero algunos pólipos (adenomas) pueden hacerse cancerosos. Al encontrar y extirpar los pólipos, puede reducirse el riesgo de cáncer colorrectal.
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal: Familiares cercanos (padres, hermanos, hermanas o hijos) de una persona con antecedentes de cáncer colorrectal tienen en cierta manera mayor probabilidad de presentar esta enfermedad ellos mismos, especialmente si el familiar tuvo el cáncer a una edad joven. Si muchos familiares cercanos tienen antecedentes de cáncer colorrectal, el riesgo es aún mayor.
- Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer colorrectal.
- El cáncer de colon hereditario no polipósico (HNPCC) es el tipo más común de cáncer colorrectal heredado (genético). Comprende cerca del 2 por ciento de todos los casos de cáncer colorrectal. Es causado por cambios en un gen HNPCC. La mayoría de las personas con un gen HNPCC alterado presentan cáncer de colon, y la edad promedio que tienen cuando son diagnosticadas con cáncer de colon es de 44 años.
- La poliposis adenomatosa familiar (FAP) es una enfermedad rara, hereditaria, en la que se forman cientos de pólipos en el colon y recto. Es causada por cambios en un gen específico llamado APC. Al menos que se trate la poliposis adenomatosa familiar, generalmente termina en cáncer colorrectal a los 40 años de edad. La poliposis adenomatosa familiar comprende menos del 1 por ciento de todos los casos de cáncer colorrectal.
Los familiares de personas que presentan cáncer colorrectal hereditario no polipósico o poliposis adenomatosa familiar pueden hacerse pruebas genéticas para buscar mutaciones genéticas específicas. Los médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer colorrectal o mejorar la detección de esta enfermedad en quienes tienen cambios en sus genes. Para adultos con poliposis adenomatosa familiar, el médico puede recomendar una operación para extirpar todo el colon y el recto o sólo una parte.
- Antecedentes personales de cáncer: La persona que ya ha tenido cáncer colorrectal en el pasado puede presentar cáncer colorrectal una segunda vez.
También, las mujeres con antecedentes de cáncer de ovarios, de útero (endometrio), o de seno tienen, en cierto modo, un riesgo mayor de padecer cáncer colorrectal.
- Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn: La persona que ha tenido alguna enfermedad que causa la inflamación del colon (como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn) por muchos años tiene un riesgo mayor de presentar cáncer colorrectal.
- Dieta: Los estudios sugieren que las dietas ricas en grasa (especialmente la grasa animal) y pobres en calcio, folato y fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. También, algunos estudios sugieren que las personas que consumen una dieta muy pobre en frutas y verduras pueden tener un riesgo mayor de cáncer colorrectal.
- Fumar cigarrillos: La persona que fuma cigarrillos puede tener un riesgo mayor de presentar pólipos y cáncer colorrectal.
Puesto que las personas que tienen cáncer colorrectal pueden padecer esta enfermedad una segunda vez, es importante hacerse pruebas de seguimiento. Si usted tiene cáncer colorrectal, es probable que también tenga preocupación de que los miembros de su familia puedan padecer la enfermedad. Las personas que piensan que pueden tener el riesgo deberán hablar de esta preocupación con su médico. El médico puede sugerir formas de reducir el riesgo y planear un programa adecuado de pruebas. Vea la sección de "Exámenes selectivos de detección" (a continuación) para aprender más sobre las pruebas que pueden detectar pólipos o cáncer colorrectal.
Exámenes selectivos de detección
Los exámenes selectivos de detección de cáncer, es decir, exámenes médicos que se eligen de acuerdo a su situación personal (sexo, edad, salud, preferencias, etc.) ayudan a su médico a encontrar pólipos o cáncer antes que usted tenga síntomas. Al encontrar y extirpar los pólipos puede prevenirse el cáncer colorrectal. También, es más probable que el tratamiento para cáncer colorrectal sea efectivo cuando la enfermedad se encuentra temprano.
Para encontrar pólipos o cáncer colorrectal cuando empieza:
- Las personas de 50 años o más deberán hacerse exámenes selectivos de detección.
- Quienes tienen un riesgo mayor que el promedio de cáncer colorrectal deberán preguntar a su médico si deben hacerse exámenes de detección antes de los 50 años, el tipo de exámenes, los beneficios y riesgos de cada examen y la frecuencia con la que deberán hacer citas para los exámenes.
Los exámenes selectivos de detección que se encuentran a continuación se usan para detectar pólipos, cáncer u otras áreas anormales.
Su médico puede explicar cada prueba con más detalle.
- Análisis de sangre oculta en heces: Algunas veces las lesiones cancerosas, o los pólipos, sangran, y este análisis puede detectar pequeñas cantidades de sangre en la materia fecal. Si esta prueba detecta sangre, es necesario hacer otras pruebas para encontrar el origen de la sangre. Dolencias benignas (tales como las hemorroides) también pueden provocar sangre en sus heces.
- Sigmoidoscopia: Su médico le examina dentro del recto y del colon inferior (sigmoideo) con un tubo luminoso llamado sigmoidoscopio. Si se encuentran pólipos, su médico los extirpa. El procedimiento para extirpar pólipos se llama polipectomía.
- Colonoscopia: Su médico le examina dentro del recto y todo el colon usando un tubo luminoso, largo, llamado colonoscopio. Su médico extirpa los pólipos que pueda encontrar.
- Enema de bario con doble contraste: Usted bebe una solución de bario y se le bombea aire dentro del recto. Se toman varias imágenes de rayos X de su colon y recto. El bario y el aire ayudan a que el colon y el recto se destaquen en las imágenes. Es posible que los pólipos o tumores se destaquen también.
- Examen rectal digital: Un examen rectal forma parte con frecuencia de un examen físico de rutina. Su médico le inserta un dedo enguantado y lubricado en su recto para buscar áreas anormales con el tacto.
Síntomas
Un síntoma común de cáncer colorrectal es un cambio en las rutinas del intestino. Otros síntomas son:
- Tener diarrea o estreñimiento
- Sentir que su intestino no se vacía por completo
- Encontrar sangre (ya sea de color rojo brillante o muy oscuro) en la materia fecal
- Deposición más delgada que de costumbre
- Dolores frecuentes por gas o cólicos, o tener la sensación de saciedad o hinchazón del vientre
- Pérdida de peso sin razón conocida
- Cansancio constante
- Náuseas y vómitos
Por lo general, estos síntomas no se deben a cáncer. Otros problemas de salud pueden causar los mismos síntomas. Cualquier persona que tenga estos síntomas deberá ver al médico para que cualquier problema sea diagnosticado y tratado tan pronto como sea posible.
El cáncer en su etapa inicial por lo general no causa dolor. Es importante no esperar a sentir dolor para ver al doctor.
Estadificación
Los médicos describen el cáncer colorrectal con los estadios o etapas siguientes:
- Estadio 0: El cáncer se encuentra sólo en el revestimiento más interno del colon o del recto. Carcinoma in situ es otro nombre para cáncer colorrectal en etapa 0.
- Estadio I: El tumor ha crecido dentro de la pared interior del colon o recto. El tumor no ha atravesado la pared al crecer.
- Estadio II: El tumor se extiende con más profundidad dentro o a través de la pared del colon o recto. Es posible que haya invadido tejido cercano, pero las células cancerosas no se han diseminado a los ganglios linfáticos.
- Estadio III: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, pero no a otras partes del cuerpo.
- Estadio IV: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como al hígado o a los pulmones.
- Cáncer recurrente: Este es cáncer que ha sido tratado y que ha regresado después de un período de tiempo en el que no podía ser detectado. La enfermedad puede regresar al colon o al recto o a otra parte del cuerpo.